ROMA -El papa Benedicto XVI lamentó el lunes la "creciente aversión" a la fe cristiana en el mundo.
En su homilía, el máximo jefe de la iglesia católica no mencionó zona geográfica especial alguna, aunque le preocupa la suerte de las minorías cristianas en el Medio Oriente, que tratará dentro de unos meses en un sínodo especial en el Vaticano.
La Santa Sede ha mostrado en repetidas ocasiones su preocupación por los cristianos en el mundo musulmán del Oriente Medio y la discriminación religiosa que sufren los que aún permanecen adheridos a su fe.
Benedicto XVI pidió a los cristianos que redoblen sus esfuerzos para predicar su fe pese al ambiente poco amistoso que vive el cristianismo en esa parte del mundo.
"En un mundo marcado por la indiferencia religiosa e incluso por la creciente aversión hacia la fe cristiana, es necesaria una nueva e intensa actividad evangelizadora", dijo el Papa.
Benedicto XVI pidió a los cristianos que superen sus diferencias mediante el diálogo a fin de aunar esfuerzos para influir el debate en la sociedad sobre los temas éticos como el aborto y los límites de la ciencia y la tecnología.
Benedicto XVI presidió el servicio de Vísperas en la Basílica de San Pedro Extramuros para marcar el de la semana que cada año dedica el Vaticano de plegarias por la unidad cristiana.
El pontífice ha dedicado parte de su papado a mejorar las relaciones con otros cristianos.
Pese a ese objetivo, las relaciones con los anglicanos empeoraron el año pasado cuando Benedicto XVI facilitó la conversión al catolicismo de los anglicanos desilusionados con la posición de su iglesia ante la ordenación de los homosexuales, el matrimonio gay y la consagración sacerdotal de las mujeres.






